¿Por qué es tan importante el examen de la audición?

El examen de la audición, conocido como audiometría o, examen audiométrico, está considerado como una de las pruebas diagnósticas más poderosas en el campo de la salud. El resultado de esta prueba que, se anota en un gráfico llamado audiograma, influye en el diagnóstico de la audición y en la toma de decisiones al momento de elegir el tratamiento mas adecuado. Determinar la conveniencia de una cirugía, tratamiento médico, el uso de audífonos o implantes cocleares; así como, la necesidad de recurrir a otras pruebas diagnósticas, se basa fundamentalmente, en el audiograma.

Un chequeo de la audición, por medio del examen audiométrico, no solo sirve para medir cuanto sonido captamos; más que eso, nos permite valorar la habilidad de cómo el sonido llega hasta nuestro cerebro. Por medio del audiograma nos enteramos si nuestra capacidad auditiva está dentro de los parámetros de normalidad o si presentamos alguna deficiencia auditiva. En caso de que exista alguna deficiencia, el audiograma nos indicará, si esa pérdida es en un solo oído o en ambos. Además, nos informa de, la gravedad, naturaleza, posible causa y que opciones tenemos para resolverla.

El examen audiométrico debe ser un examen de rutina, tal como lo es el examen de la vista. Conocer el estado en que se encuentra nuestra audición es de suma importancia. El oír es parte integral de nuestras vidas. Las consecuencias de una pérdida auditiva no tratada son muy serias. En ocasiones la pérdida auditiva se manifiesta de forma gradual y evoluciona tan lentamente que la persona no se percata de lo que está sucediendo. Las deficiencias auditivas pueden estar presentes desde el momento del nacimiento, o bien, aparecer en cualquier momento de la vida.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), estima que, el 15% de la población, está afectada por algún grado de disminución auditiva. La audiometría, por lo general, se puede realizar de manera confiable en niños desde los cuatro años de edad (existen otras pruebas audiológicas para recién nacidos y menores de cuatro años). Así que, en el caso de los escolares, es importante realizar la audiometría a intervalos regulares, o bien, de manera especial cuando ciertas situaciones lo ameriten, tal como, bajo rendimiento escolar, déficit atencional, hiperactividad, poca participación en el aula, distractibilidad, dificultad con idiomas, trastornos del lenguaje y poco interés por la música.

Es de suponer que, cada día, será más frecuente encontrar personas con deficiencia auditiva debido al aumento de la contaminación sónica y al aumento de la población adulta mayor. Aunado a esto, los adolescentes, cada vez, tienen mayor acceso a reproductores de música y los usan por períodos mas prolongados.

Como si esto fuera poco, tenemos poblaciones expuestas a ruido por razones de trabajo, recreativas y deportivas y ni que decir de las personas mas susceptibles a experimentar deficiencias auditivas como los diabéticos, sedentarios, obesos e hipertensos. De estos grupos más propensos a pérdidas auditivas no se escapan los músicos.

Así que, considere valorar su audición y, si ha tenido la suerte, de haber llegado a los 55 años sin experimentar deficiencia auditiva, esa es la edad ideal, para una audiometría que, pueda servir de referencia, para cambios futuros. Prefiera un lugar con instalaciones adecuadas, ambiente acústico apropiado, con equipo moderno y personal calificado.

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Prof. Doctor José Raúl Sánchez Cerdas, Ph. D
JR Sánchez-Audiología

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2018-08-17T16:29:31-06:00

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